Un día estupendo en el que hicimos de todo. La batalla de Nerf se desarrolló en la antigua sede, con sus pasadizos y escondites para los más avezados. Se palpó el heroísmo de algunos, dispuestos a darlo todo por el equipo.

Después comimos en Argüelles, ya en Las Rozas; jugamos el partido de fútbol y estuvimos un buen rato en la residencia de ancianos de los Peñascales. Jugamos con ellos al dominó y al parchís, les dimos conversación e incluso una señora se lanzó a cantar unas jotas causando el alborozo de grandes y pequeños. Volvimos contentos y satisfechos, sabiendo que les habíamos llevado un rato de alegría. Pulsa en este enlace para ver todas las fotos

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